LOS CAPÍTULOS DE HUGO
Hoy, mientras comía con Hugo en un MacDonald's tras haber estado en el médico en Madrid, he descubierto por qué en algunos recreos no quiere jugar con sus amigos, y prefiere quedarse a solas consigo mismo.
Él estaba muy elocuente, y me lo ha contado todo, ante mi asombro: juega a LOS CAPÍTULOS DE HUGO.
LOS CAPÍTULOS DE HUGO son varios, y me los ha ido enumerando y describiendo mientras yo apuntaba encantada en mi agenda. Son los siguientes:
-Día de las canciones: en esos días, simplemente, canta. Pueden ser canciones que se inventa, o una de Bob Esponja que le gusta especialmente y que se llama "Todo es especial", o puede ser de las de Mario Bros.
-Día de las tropezadas invisibles: él imagina que es una momia, con los ojos cerrados, y va moviéndose, y no tropieza. l día acaba cuando se duerme.
-Día de los saltos acrobáticos: empieza al despertar, y acaba cuando se va a dormir, y consiste en saltar, y saltar y saltar; yo observo que lo hace mucho, una vez le pregunté por qué lo hacía, y me respondió que lo hace cuando está contento. Y hoy precisamente he leído en un libro que saltar ayuda a la felicidad y al bienestar. Así que pienso que Hugo es un ser muy sabio, que ha descubierto uno de los secretos de la felicidad, algo tan simple como saltar. Qué gracioso, eso lo iguala a François Mauriac, un escritor francés y Premio Nobel de Literatura en 1952, que también saltaba cada día frente al espejo. Si cuando yo digo que Hugo es especial, es por algo...
-Día de los saltos bombas en la cabina del fútbol: es una variación del capítulo anterior, sólo que en las porterías de fútbol que hay en su cole.
-Día de pintar comecocos: ese día intenta conseguir papel y lápiz, y dibuja. Lo de los comecocos es lo que ahora le da por hacer, pero imagino que en otras ocasiones habrán sido otros los temas.
-Día de aventura en Madrid: yo creo que este ya lo ha improvisado, pero ha sido el día de hoy, que hemos pasado en Madrid; desde el viaje en autobús y metro, hablando conmigo, hasta la espera en el hospital, pasando por su charla con la Dra., la comida en el MacDonald's...
-Día de la pata coja: ese es un plan, que es el de saltar a la pata coja cuando esté en Murcia, en casa de su prima Olimpia, en su habitación (no sé por qué ha elegido ese entorno en particular, pero me da igual, me parece igual de encantador).
-Día de correr despacito: eso será cuando esté en la estación de tren (da igual cuál), que empezará a correr... así, mami... y me lo ha mostrado, como a cámara lenta.
Mientras estábamos hablando de todo esto, se me ocurrió que podíamos hacer más capítulos, así que ideamos varios más:
-Llegada del tren a casa: se le ha ocurrido a él, es simplemente pensar en cuando hagamos el viaje. No sé cómo enfocar éste, pero ya se me ocurrirá algo.
-De dónde venimos: este es ya antiguo, lo he propuesto yo, a raíz de cuando, más pequeño, me contaba que los niños no vienen de París ni nada de eso, sino que vienen de la luna. Y de la luna caen a dentro de la tripa de mamá.
-La peli de "Río": este, claro, se le ha ocurrido a él, que está muy ilusionado desde que fuimos al cine a ver esa peli. Y cuenta el día entero.
-Juegos enviciados: este también se le ha ocurrido a él, y a mí me encanta, porque va de cuando juega a la Wii, que le ponemos tiempo (1/2 hora o una hora), con un medidor de esos, y cuando éste suena tiene que parar de jugar, y a veces se queda más tiempo, rogando unos minutos más. Esto es buen material para un relato...
Ando ya hace tiempo detrás de hacer alguna cosa para niños, y que la ilustre mi amiga Gabriela, una artistaza. Y, hete aquí que mi inspiración ha sido mi hijo. ¡No podía ser menos!

metanoia dijo
Como no podía ser de otra manera. Los niños, observados con cariño, nos muestran toda la riqueza y la creatividad de la vida. Adelanate
30 Abril 2011 | 05:23 PM